jueves, junio 12, 2008

EL ROBLE


Aún quedaba en pie el viejo roble rodeado de avellanos, junto a la orilla del río. Aquel árbol singular que conoció siendo niño cuando pasaba a su lado de camino hacia la fuente. ¡Cuánto tiempo ha pasado y cuántos sueños se han dormido!.

Lo conoció siendo niño, un día que su madre le llevó a buscar agua del río, en aquella fuente singular donde manaba el fresco líquido.

Allí volvió muchas veces, por no decir todos los días, a recoger el agua para llenar los botijos en verano y conservar fresco ese líquido con el que luego mitigaran la sed de las gargantas resecas por el sol y la siega.

Volvió también en otoño y pisó la alfombra dorada que se extendía bajo el roble a medida que sus hojas iban formando aquel piso de ensueño.

También acudió en invierno cuando la nieve suplía la vieja alfombra dorada, por otra nueva y nevada de blancura inmaculada, solo alterada la misma por las huellas de los ciervos que habían pasado para acercarse a beber hasta el río.

Y llegó en la primavera a ese lugar de ensueño a buscar el agua fresca, cuando en las ramas del roble despuntaban las verdes perlas, de las hojas que iban brotando por efecto del calor de aquel sol dejando una sabia nueva.

Recordaba todos aquellos momentos, las sensaciones, hasta el canto de ese río y sobre todo recordaba la figura impresionante de aquel roble solitario que visto desde el camino parecía un gran guerrero, el paladín de los bosques ó quizás el superviviente de aquellos mundos de ensueño que conoció siendo niño de labios de los mayores, cuando contaban historias junto al hogar y la lumbre de la vieja chimenea.

"...¡Viejo roble que aún pervives y que tantas cosas guardas!... Si tu pudieras hablar y decirnos lo que has visto y lo que ha pasado a tu vera, aquella frase tranquila, aquel suspiro ahogado, aquellos cuerpos fundidos que buscaron en tu sombra el abrazo deseado, aquella pareja unida que tomada de la mano paseó bajo tus ramas y se sentó junto al río a escuchar la canción de sus aguas melodiosas, aquel niño que jugó y se subió a tus espaldas mientras miraba a lo lejos si llegaba la zagala, para besarla sin miedo y decirla que la amaba...

¡Si tú pudieras contar, cuántos cuentos nos contaras!... Cuentos de amor y de odios surgidos bajo tus ramas que al amparo de la fuente dijeron bocas y almas. Cuentos de amor en el monte, cuentos de amor en la granja, donde el amor se vivía y también se masticaba. Se vivían dulces sueños sin pesadilla y fantasmas. Pero también hubo otros cuentos, nacidos de almas amargas, donde lo negro era el centro y donde el mal imperaba.

Todo aquello lo viviste como testigo sin alma, pero teniendo en tu tronco la memoria bien guardada. Y ahora de nuevo volvía aquel niño hasta tu casa y se acercaba gozoso a tocar a tu ventana, a decirte tantas cosas, a recordar tus palabras, a buscar en tus raíces, las raíces de su alma, a sentir que lo soñado junto al roble una mañana era algo mas que ese sueño de un chiquillo en madrugada.

Ahora el roble está en silencio, sólo se mueven sus ramas y aquel niño, que ahora es hombre, busca a tu lado la calma, busca el canto de tus ramas mientras cierra sus pestañas, busca el descanso y sosiego cansado de mil batallas y tus hojas le refrescan los recuerdos que ellas guardan, los de la fuente tranquila, los paseos a por agua, las visitas a ese roble para encontrar a su alma, a la persona querida, a la zagala soñada, que un día yendo a por agua, en la fuente tropezara.

Pero el roble está en silencio y sólo cantan sus ramas y aquel niño que ya es hombre busca la paz de su alma, pues quiere seguir siendo niño y tener una esperanza, la de encontrar a sus sueños y vivirlos con su amada, escuchando al viejo roble que les cuente lo que guarda, sus secretos y misterios y las leyendas soñadas, mientras la fuente y el río al roble,la sed, le calman..."

Rafael Sánchez Ortega ©
08/06/05

3 comentarios:

Blue dijo...

desde la cima, observo aquel roble, que lleva en su copa, la huella de tus letras..
abrazos
Blue

Catalina Zentner dijo...

Un hermoso relato, se visualiza el paisaje que describes, con sus colores y esa melancolía que flota en en tus letras.

∂ZuL™ dijo...

Hola...

Llego tarde, pero quiero agradecerte de una forma especial aquel escrito tan bellamente hecho por vos, sos un angel, porque llegaste a sentir lo que yo en el fondo de mi alma a veces callo por la ausencia de esa persona que ame tanto, un placer tener ese escrito en mi blog.