domingo, marzo 18, 2012

DETENGAMOS EL TIEMPO.


Detengamos el tiempo y paremos los relojes, busquemos la eternidad en el segundo que vivimos y corramos, si es preciso, para ver las mariposas que se elevan por el cielo impulsadas por la brisa del nordeste. Suspiremos un momento en ese instante, y veamos como en sueños, las estrellas en lo alto que nos hablan y saludan con sus letras infantiles. Escuchemos los susurros de la noche y ese leve parloteo de las olas que se estrellan en la costa y descansan en las playas.

Detengamos los minutos de la vida para hacer que las pasiones continúen en el alma, que se exciten los deseos de la carne y de la sangre al compás de la florida primavera que nos llega y que penetra por las venas.

Detengamos ese tiempo tan precioso y vivamos los segundos lentamente, saboreando los placeres de la vida, los suspiros de los cuerpos, los jadeos de las almas, la explosión de las entrañañas mientras vierten los volcanes las cenizas y la lava de los cuerpos.

Detengamos esos sueños, vida mía, de los hombres y busquemos en los sueños la esperanza de los niños.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/03/12